Cómo adaptar tu CV a cada oferta sin reescribirlo entero
Mandar el mismo PDF a cuarenta ofertas no funciona, y reescribirlo desde cero cada vez tampoco es viable. Te enseño las cuatro piezas que hay que mover y las que no se tocan nunca.
Mandar el mismo PDF a cuarenta ofertas es cómodo, es rápido y no funciona. Reescribir el currículum entero para cada una funciona mejor, pero te come una hora por oferta y a la tercera lo dejas. Entre esas dos cosas hay un punto medio que casi nadie usa: mover cuatro piezas y dejar el resto quieto.
Porque esa es la parte que no se suele contar: la mayoría de tu CV no hay que tocarla nunca. Las fechas son las que son, las empresas por las que has pasado no cambian y tu titulación tampoco. Lo que cambia de una oferta a otra es qué pones delante y con qué palabras lo cuentas.
¿Qué significa adaptar el CV a una oferta?
Adaptar un CV no es escribirlo otra vez. Es conseguir que quien lo mire durante los primeros segundos (o el filtro automático que lo mira antes que nadie) encuentre arriba justo lo que la empresa ha escrito en su anuncio. El mismo material, ordenado de otra manera y llamado por su nombre.
Y una aclaración antes de seguir, porque hay quien confunde las dos cosas: si para que encaje tienes que inventarte experiencia, eso no es adaptar. Eso se cae en la primera pregunta concreta de la entrevista, y además te deja fuera de una empresa a la que podrías haber vuelto más adelante.
Paso 1: léete la oferta como si fuera un examen
Antes de abrir el documento, coge el texto de la oferta y sepáralo en dos listas. No hace falta ninguna herramienta, con un papel o el bloc de notas del móvil vale.
- Lo que piden sí o sí. Suele venir bajo "Requisitos" o "Imprescindible": programas concretos, años de experiencia, titulación, idiomas, carnet de conducir.
- Lo que suma. "Se valorará", "deseable", "es un plus". Aquí es donde se decide entre dos candidatos que por lo demás son parecidos.
Fíjate en los sustantivos y olvídate de los adjetivos. "Buscamos una persona proactiva y con ganas de aprender" no te da nada con lo que trabajar. "Excel avanzado, facturación y trato con proveedores" te da tres cosas que tienen que aparecer en tu CV escritas así, siempre que las hayas hecho de verdad. Si quieres afinar esta parte, en la guía sobre cómo identificar las palabras clave que buscan en InfoJobs está el método para sacarlas de varias ofertas a la vez.
Paso 2: las cuatro piezas que sí se mueven
1. El titular y el resumen de arriba
Es la pieza que más rinde y la que menos gente toca. Si la oferta se llama "Técnico de mantenimiento industrial" y tu CV empieza diciendo "Ingeniero", cámbialo. No estás mintiendo: estás usando el nombre con el que esa empresa llama al puesto. Y las dos o tres líneas de resumen que van justo debajo se reescriben apuntando al problema que describe la oferta, no a tu biografía completa.
2. El orden de los puntos dentro de cada empleo
En cada trabajo has hecho seis u ocho cosas distintas. En el CV caben tres o cuatro. Las que suben arriba son las que la oferta menciona; las demás bajan o se van. El empleo sigue siendo el mismo, las fechas siguen siendo las mismas, solo cambia qué cuentas de él.
3. El bloque de habilidades
Aquí se nota enseguida si has leído la oferta o no. Si te presentas a un puesto de administración en una empresa que trabaja con un programa concreto y tú lo has usado, ese programa va en el bloque y escrito igual que en el anuncio. Nada de "manejo de herramientas ofimáticas" cuando lo que piden es un nombre propio.
4. Qué experiencia se cuenta con detalle y cuál se resume
Si llevas quince años trabajando, no todos tus empleos merecen el mismo espacio en todas las ofertas. Para una vacante de atención al cliente, aquel año en una tienda que casi nunca cuentas puede pasar al frente; para una de contabilidad, se queda en una línea con empresa, cargo y fechas. Esto va de la mano de qué recortar cuando ya no cabe todo, que es justo lo que explico en qué se quita y qué se deja en un CV de una página.
Paso 3: lo que no se toca nunca
- Las fechas. Ni se maquillan ni se quitan. Un CV sin fechas levanta más preguntas que un hueco de seis meses bien explicado.
- Los nombres de las empresas. Tal como se llaman, aunque suenen raros o ya no existan.
- Tus titulaciones. Un grado no se convierte en máster porque la oferta pida un máster.
- El contacto. Teléfono y correo, visibles y en texto normal, nunca dentro de una imagen.
Adaptar consiste en decidir el foco. Nunca en cambiar los hechos.
¿Cómo se adapta un CV en quince minutos?
En siete pasos: ten un CV base completo que no manda nadie, haz una copia con el nombre de la empresa y el puesto, cambia el titular por el que usa la oferta, reescribe el resumen en dos o tres líneas, reordena los puntos de los dos últimos empleos, ajusta el bloque de habilidades con las palabras exactas del anuncio y recorta hasta que quepa.
- Ten un CV base completo, con todo lo que has hecho, aunque ocupe dos páginas y sea feo. Ese documento no lo manda nadie: es tu almacén.
- Haz una copia y ponle un nombre que reconozcas dentro de un mes, con la empresa y el puesto dentro.
- Cambia el titular por el nombre que la oferta le da al puesto.
- Reescribe el resumen en dos o tres líneas, mirando tu lista de requisitos imprescindibles.
- Reordena los puntos de los dos últimos empleos, que son los que se leen enteros.
- Ajusta el bloque de habilidades con las palabras exactas del anuncio.
- Recorta hasta que quepa y léelo en voz alta una vez antes de enviarlo.
La primera vez te llevará más de quince minutos, claro. A partir de la tercera oferta parecida, tu CV base ya está tan afinado que solo cambias el titular y un par de frases.
¿Qué errores se ven más al adaptar el CV?
Tres: pegar trozos de la oferta dentro del CV, dejar rastro de la candidatura anterior y cuidar el CV abandonando el formulario.
Pegar trozos de la oferta dentro del CV
Meter un párrafo copiado literalmente del anuncio entre tus habilidades no cuela por dos motivos: se lee raro y no demuestra nada. Las palabras de la oferta tienen que ir dentro de frases que cuenten algo que hiciste tú, con su contexto.
Dejar rastro de la candidatura anterior
El clásico de trabajar sobre copias: mandas a una empresa un CV cuyo resumen menciona a su competencia directa, o peor, el nombre de otra ciudad. Revisa siempre el titular y las dos primeras líneas antes de adjuntar el archivo.
Cuidar el CV y abandonar el formulario
En los portales de empleo, buena parte de la criba ocurre con lo que rellenas en el propio formulario y con las preguntas de descarte, no solo con el PDF que subes. Si dedicas quince minutos al currículum y luego dejas el formulario a medias, has hecho la mitad del trabajo. Sobre cómo funciona ese primer filtro va el artículo de por qué InfoJobs descarta tu CV antes de que lo lea un humano.
¿Cuándo no merece la pena adaptar el CV?
Si la oferta es genérica, no dice a qué se dedica la empresa y lo único que pide son "personas con ganas de trabajar", adaptar aporta poco: no hay nada a lo que apuntar. Guarda el esfuerzo para las ofertas concretas, que son las que de verdad puedes ganar.
Y si vas a mandar muchas candidaturas al mismo tipo de puesto, prepara dos o tres CV base distintos en vez de uno solo. Uno por familia de puestos te ahorra la mitad del trabajo de adaptación, porque partes de algo que ya está apuntando en la dirección correcta.
Si quieres ver este mismo enfoque aplicado a un portal en particular, en la página sobre cómo optimizar tu CV para InfoJobs está resumido para sus filtros. Y si mover las piezas a mano cada vez te da pereza, eso es exactamente lo que hace CV Optimizer: le pegas tu experiencia y la oferta, y te devuelve la versión ajustada a esa vacante.
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