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Candidatura12 Ago 2026

La carta de presentación: cuándo suma y cómo escribirla

No todas las ofertas merecen una carta, y una carta mala resta más de lo que suma. Te cuento en qué casos aporta de verdad, qué estructura funciona y qué errores la vuelven papel mojado.

La carta de presentación es a la vez la parte del proceso donde más tiempo se pierde y donde más fácil es sacar ventaja. Depende del caso. Hay ofertas en las que escribir una carta es tirar veinte minutos, y hay otras en las que es lo único que te separa de otro candidato con un currículum idéntico al tuyo.

Así que la pregunta útil no es "¿hay que mandar carta?". Es "¿esta oferta concreta merece una?". Vamos a separar los casos, y luego a cómo se escribe la que sí merece la pena.

¿Cuándo suma de verdad una carta de presentación?

Suma en seis situaciones: cuando cambias de sector o de puesto, cuando hay algo en tu CV que pide explicación, cuando te presentas por tu cuenta, cuando la empresa es pequeña, cuando la oferta la pide y cuando te mudas de ciudad.

  • Cuando cambias de sector o de puesto. Tu CV dice hostelería y la oferta es de logística. Sin carta, quien lo lea tiene que adivinar por qué le escribes; con ella, se lo cuentas tú en cuatro líneas y dejas de ser un currículum que no encaja.
  • Cuando hay algo en tu CV que pide explicación. Un año en blanco, una vuelta a España después de trabajar fuera, un puesto que duró dos meses. Siempre es mejor que lo cuentes tú, y en positivo, a que se lo imagine otro.
  • Cuando te presentas por tu cuenta. En una candidatura espontánea no hay anuncio al que responder: la carta es literalmente el motivo por el que alguien va a abrir tu CV.
  • Cuando la empresa es pequeña. Cuanto más pequeña, más probable es que lo lea la persona con la que vas a trabajar y no un departamento entero.
  • Cuando la oferta la pide. Si el anuncio dice "adjunta una carta de motivación" y no la adjuntas, te has descartado tú solo antes de empezar.
  • Cuando te mudas de ciudad. Si tu dirección no coincide con la de la vacante, la carta es donde dices que te trasladas y desde cuándo puedes incorporarte. Si no lo dices, la distancia juega en tu contra sin que nadie te pregunte.

¿Cuándo la carta de presentación es relleno?

Es relleno en cuatro casos: cuando repite el CV, cuando es una plantilla con el nombre cambiado, cuando el proceso es un formulario con criba automática y cuando no tienes nada concreto que decir.

Y ahora el otro lado, que también hay que decirlo. Escribir una carta no es gratis: es tiempo que no dedicas a otra candidatura.

  • Cuando repite el CV. Si tu carta cuenta lo mismo que ya está en el currículum, con las mismas palabras y en párrafos, no aporta nada y encima obliga a leer dos veces lo mismo.
  • Cuando es una plantilla con el nombre cambiado. Se nota siempre. Y una carta genérica manda un mensaje peor que no mandar ninguna: que has hecho el mínimo esfuerzo posible.
  • Cuando el proceso es un formulario con criba automática. En muchos portales, antes de que un humano abra nada hay preguntas de descarte y un filtro que trabaja sobre tu CV. Ahí lo que decide si sigues adelante es el currículum, no la carta.
  • Cuando no tienes nada concreto que decir. Si al terminar el primer párrafo no se te ocurre ninguna razón específica para esa empresa, es señal de que no la hay. Mejor invertir ese rato en adaptar el CV a lo que pide la oferta, que rinde más.

¿Cómo se escribe una carta de presentación que funcione?

Cuatro párrafos y se acabó: por qué esta oferta y no otra, la prueba, qué les aportas a ellos y el cierre.

Párrafo 1: por qué esta oferta y no otra

Nada de "me dirijo a ustedes en relación con la oferta publicada". Eso ya lo sabe. Empieza diciendo qué te ha hecho escribir precisamente aquí: el producto que hacen, el tipo de cliente con el que trabajan, que la vacante junta dos cosas que tú ya haces juntas. Dos frases bastan, pero tienen que ser dos frases que no valgan para ninguna otra empresa.

Párrafo 2: la prueba

Coge el requisito principal de la oferta y demuéstralo con un caso tuyo. Qué situación había, qué hiciste y cómo acabó. Este es el párrafo que justifica la carta entera: en el CV cabe la línea "gestión de proveedores", pero no cabe la historia de cómo montaste ese circuito desde cero. Aquí sí.

Párrafo 3: qué les aportas a ellos

Ojo con este, que es donde más se falla. La carta va de lo que la empresa gana, no de lo que tú quieres. "Busco un puesto que me permita crecer profesionalmente" habla de ti; "puedo encargarme de la parte de facturación desde el primer día porque llevo cuatro años haciéndola con el mismo programa que usáis" habla de ellos. La segunda versión es la que consigue entrevistas.

Párrafo 4: el cierre

Corto y con una acción. Tu disponibilidad, tu teléfono y que estás a mano para hablar cuando les venga bien. Sin fórmulas rebuscadas y sin "quedo a la espera de su pronta respuesta", que suena a carta de reclamación.

¿Qué longitud y qué formato debe tener la carta?

Media página. Nunca más de una. Cuatro párrafos cortos, en el cuerpo del correo si la mandas por correo, y en PDF aparte si el formulario pide un archivo. Si va como archivo, ponle un nombre reconocible con tu nombre y la palabra carta dentro, no "documento final definitivo 2".

¿Qué errores vuelven inútil una carta de presentación?

Cinco: dejar el nombre de la empresa anterior, los huecos de la plantilla sin rellenar, adular a la empresa, contarlo todo y escribirla antes de leerse bien la oferta.

Dejar el nombre de la empresa anterior

El error que más caro sale y el más fácil de evitar: reutilizas la carta y se te queda el nombre de otra compañía, o el del puesto de la semana pasada. Antes de enviar, busca el nombre de la empresa dentro del texto y comprueba que es la correcta en todas sus apariciones.

Los huecos sin rellenar

Si trabajas sobre una plantilla, cuidado con los espacios entre corchetes que no has sustituido. Llega más veces de las que parece, y quien lo recibe entiende exactamente lo que ha pasado.

Adular a la empresa

"Vuestra empresa es líder indiscutible del sector y siempre he admirado vuestros valores." No aporta información, no se puede comprobar y suena igual en todas las cartas. Cambia el elogio por un dato concreto: algo que hacen, algo que has visto en su web, algo que tiene que ver con tu experiencia.

Contarlo todo

La carta no es un segundo currículum. Si repasas ahí tus cinco empleos por orden cronológico, has escrito un CV en prosa y encima peor de leer. Un solo ejemplo bien contado convence más que cinco enumerados.

Escribirla antes de leerse bien la oferta

Una carta escrita sin haber separado los requisitos imprescindibles de los deseables acaba hablando de lo que a ti te parece importante, que casi nunca es lo mismo que buscan ellos.

¿Cómo escribir la carta sin bloquearte?

Si te quedas mirando la pantalla en blanco, contesta a estas tres preguntas por escrito, en sucio y sin cuidar el estilo:

  1. ¿Qué es lo que esta empresa necesita resolver con este puesto?
  2. ¿Cuándo he resuelto yo algo parecido, y cómo acabó?
  3. ¿Qué podría hacer yo en las dos primeras semanas sin que nadie me lo explique?

Con esas tres respuestas ya tienes los párrafos dos y tres, que son el fondo del asunto. El primero y el cuarto se escriben solos después.

¿Puede una buena carta salvar un CV que no llega?

No: la carta nunca salva un CV que no llega.

Merece la pena tenerlo claro para repartir bien el esfuerzo. En un proceso con filtro automático, la carta se lee después del currículum, si es que se llega a leer. Si tu CV no pasa esa primera criba, da igual lo buena que sea la carta, porque no la va a abrir nadie. Por eso el orden sensato es: primero el CV en condiciones (ahí ayuda saber por qué se descarta un CV antes de que lo lea un humano), y la carta después, y solo en las ofertas que la merecen.

Y ese es el criterio con el que yo cerraría el asunto: pocas cartas y buenas. Si estás preparando el envío para un portal concreto, en la página sobre cómo optimizar tu CV para InfoJobs tienes la otra mitad del trabajo. En CV Optimizer, además del currículum, puedes generar la carta a partir de tu experiencia y de la oferta, y editarla antes de descargarla, que es lo importante: la última pasada la tienes que dar tú.

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